Actualizado hace: 8 horas 21 minutos
Quevedo
5 niños necesitan del amor materno

A sus 60 años, Julio Arriaga cuida a sus cinco nietos que fueron abandonados por su madre desde el mes de octubre del año anterior. Al último de ellos, que tiene siete meses de edad, lo coge entre sus brazos y trata de calmarlo cuando llora. El pequeño ignora el drama que lo rodea junto a su familia.

Lunes 27 Enero 2020 | 12:20

Es jueves por la mañana y sus hermanos mayores, Jimena de once años;  Angy de ocho; y  Lisbeth de seis están en la escuela. En casa solo permanecen  Erwin  de tres años y el pequeño  Deyler, ambos están bajo el cuidado de su abuelo Julio a quien la preocupación  se le nota en el semblante.

“Don Julio”, como le dicen sus vecinos, no pierde la esperanza de que su hija María, de 25 años, recapacite y vuelva en busca de sus cinco hijos; de no ser así asegura que “estará con ellos hasta que Dios le dé vida”.
María es la última de tres hijos, don Julio afirma que es “de mala cabeza”, y que desde muy joven se dedicó a ejercer la prostitución y por ello siempre se ausenta.
“Ha conseguido hombres vividores, ella no entra en razón, ya le hemos hablado muchas veces”, cuenta el adulto mayor, asegurando que cuando la joven desaparece, se “olvida de su familia”.
Es costumbre dejar a sus hijos. Según don Julio, su hija ha estado acostumbrada a irse por varias semanas y dejar a sus hijos encargados en casas de amigos o vecinas.
Eso fue lo que pasó en el mes de octubre, cuando le pidió a Kléver Sánchez que le tenga a sus pequeños por un tiempo, le aseguró que iba a trabajar y volvería para Navidad, sin embargo, hasta el “sol de hoy” saben algo sobre  ella.
Preocupado por la ausencia de ella y al verse a cargo de cinco niños,  Kléver alertó a la Dinapen, entidad de la Policía Nacional especializada en menores de edad, de lo ocurrido, el caso de los menores  abandonado se hizo público y las instituciones gubernamentales así como fundaciones particulares empezaron a brindar la ayuda necesaria para el bienestar de los pequeños que tienen escabiosis, una enfermedad a la piel que ya está siendo controlada con supervisión de profesionales de la medicina. El más afectado era el pequeño de siete meses.
“Ya están mejor, se les está aplicando los medicamentos y eso ha hecho que los granos y la picazón a la piel ya vayan desapareciendo”, cuenta don Julio, quien fue en busca de sus nietos a la casa de Kléver para hacerse cargo de ellos.
Está sin trabajo. Don Julio por años se ha dedicado a la elaboración de ladrillos, pero con la llegada de la temporada invernal el negocio se puso malo, sin embargo, no pierde la fe de que todo saldrá bien y pueda sustentar y cuidar de los cinco niños que necesitan leche, pañales, ropa, alimentos, artículos de aseo, zapatos y otros implementos.
Quienes deseen colaborar a don Julio y brindar alguna ayuda para sus cinco nietos pueden ubicarlo en el sector Paquisha 2, ubicado en la parroquia Venus del Río Quevedo o llamar al número 099 2111724 preguntar por don Julio Arriaga, él estará muy agradecido.