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Se reactivan en Ecuador sectores estratégicos tras protestas y paralización

El Ministerio de Energía y Recursos no Renovables de Ecuador anunció este martes que la Central Hidroeléctrica Pucará, ubicada en San José de Poaló, en la provincia de Tungurahua, retomó su funcionamiento siete días después de que manifestantes de comunidades cercanas tomaran las instalaciones.

Martes 15 Octubre 2019 | 15:11

"Desde el pasado viernes, una vez que se realizó una verificación de los componentes mecánicos y electromecánicos, se retomó la producción energética. Se reinició con la entrega de 10 megavatios", informó la institución a través de un comunicado.

El Ministerio aseguró sin embargo que "la central está en la capacidad de trabajar a su máxima potencia (73 megavatios)" y que la instalación estratégica aún continúa resguardada por miembros de las Fuerzas Armadas.
Por tanto, pese a que la central, según anuncia el Ministerio, ha recuperado la capacidad de su total funcionamiento, por el momento, se encuentra rindiendo muy por debajo de sus posibilidades y opera en una baja intensidad para abastecer al canal de riego del pueblo de Píllaro, que proporciona agua a los cultivos.
La hidroeléctrica es un nuevo edificio energético que retoma su actividad tras haber sido tomado por colectivos que protestaron durante once días por el decreto que eliminaba los subsidios a los combustibles y que fue derogado este lunes tras un acuerdo entre el Gobierno y el liderazgo indígena.
El Ejecutivo anunció ayer que varias instalaciones petroleras del norte del país, situadas en las provincias de Orellana, Sucumbíos y Napo, al igual que en la Amazonía, retomaban la actividad, aún custodiadas por el Ejército, tras ser tomadas por manifestantes en el transcurso de las manifestaciones.
Las instalaciones petrolíferas, de la misma manera que la central hidroeléctrica, todavía no funcionan al cien por ciento de su capacidad, y de momento, equipos técnicos de la empresa pública Petroamazonas se encuentran sobre el terreno evaluando posibles daños y reacondicionando las instalaciones.
Desde que el pasado miércoles hasta ayer se paralizara el bombeo de petróleo en el Sistema del Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), que transporta el crudo extraído de los pozos ubicados de la Amazonía, su producción disminuyó al 30 por ciento tras ser tomados por manifestantes, según reportó la petrolera estatal.
Con ello, se dejaron de producir casi 232.000 barriles diarios, lo que supone unas pérdidas de unos 12,8 millones de dólares por cada jornada que se prolongó la situación.
Asimismo, Petroamazonas precisó que la demanda de combustibles para el sector automotriz descendió también en un 30 por ciento desde el 3 de octubre, fruto del paro de transportistas y de los bloqueos, lo que arrojó una pérdidas diarias para la empresa de 3,4 millones de dólares en la venta directa a los consumidores.
En ese sentido, la Agencia de Regulación y Control Hidrocarburífero (ARCH) explicó el jueves que existían problemas de abastecimiento de combustibles en seis provincias del país andino.
Para lidiar con las consecuencias económicas que deja la semana y media de protestas a un sector clave para la economía ecuatoriana, el Ministerio anunció hoy que la ARCH y Petroecuador trabajan "de forma coordinada e ininterrumpida en los terminales de productos limpios".
Además, la institución añadió que dicha coordinación se "mantendrá vigente hasta alcanzar la total normalidad en el abastecimiento de combustibles". EFE