Actualizado hace: 11 horas 47 minutos
El Empalme
El ‘Chamo’ iba por su esposa

A un mes de haber llegado a Ecuador, desde su natal Venezuela, José Xavier Avellaneda Mogollón encontró la muerte.

Martes 25 Junio 2019 | 12:25

Al igual que otros de sus  compatriotas llegó en busca de un mejor porvenir. Su anhelo era traer a su esposa y a sus tres hijas, quienes viven en Caracas. Él residía en Guayaquil.

Los planes del extranjero,  de 38 años, se truncaron con su repentina muerte. Él viajaba en un bus de la cooperativa interprovincial San Cristóbal que se volcó pasado la medianoche del domingo en el anillo vial Quevedo-Buena Fe.
Otras ocho personas resultaron heridas en el percance, el único fallecido fue Avellaneda. Su cuerpo fue llevado hasta la morgue de Quevedo, donde permanecía hasta la tarde de ayer.
Viaje. Hasta el centro forense llegó Yolanda Sánchez, prima de la esposa del fallecido, junto a Bolívar Arzube amigo de Avellaneda, ellos se enteraron de la tragedia el mediodía del  domingo. “Alguien ha llamado al jefe de Javier y le dijo que estaba muerto. Nosotros llegamos hoy (ayer) para ver qué hacer para repatriar su cuerpo a Venezuela”, dijo Bolívar precisando que el fallecido trabajaba en una fábrica de reciclaje ubicada en el sector Fertisa, en Guayaquil, y tenía un mes radicado en Ecuador. “El año anterior estuvo en el país por seis meses. En  diciembre volvió a Venezuela y hace un mes regresó a Ecuador. Pensaba traer a su esposa y luego a sus hijas e incluso el sábado había comprado el pasaje para que la señora viaje a Ecuador, pero ya todo se hizo nada con su muerte”, concretó el allegado, recordando que de cariño a José le decían “Normalito”.
“Se ganó ese apodo porque siempre que le preguntaba algo, él decían que todo estaba normal, es una pena que haya muerto, había al alquilado un departamento donde pensaba habitarlo junto a sus hijas y esposa”, contó Arzube quien es esposo de la suegra del fallecido.
El familiar contó que la noche del sábado “Normalito” abordó el bus de la San Cristóbal con la finalidad de viajar hasta Rumichaca,  en Tulcán, donde debía hacer sellar su pasaporte.
“Era un viaje ida y vuelta, se suponía que hoy (ayer) estaría de regreso”, indicó Arzube.
Traslado. Jaime Hurtado, gerente de la Cooperativa San Cristóbal, lamentó la tragedia.
“Nos hemos hecho responsable de todos los gastos. Como cooperativa garantizamos el traslado del cadáver hasta Venezuela, de quererlo así la familia.
Los costos económicos, tanto del cadáver como de algún pariente corren por cuenta de la cooperativa”, señaló el transportista.