Actualizado hace: 2 horas 39 minutos
Quevedo
Claman por justicia

Una posible venganza contra el Manuel Ordoñez habría motivado su asesinato. Según la policía, el venezolano Isnael Tiamo, fue víctima de las circunstancias.

Jueves 23 Mayo 2019 | 10:00

Hace nueve meses Isnael Tiamo y su esposa Geraldine Velásquez salieron del estado Anzoátegui, en Venezuela, con rumbo a Ecuador.  En su país natal quedaron sus hijas, de seis y un año de edad.
Al igual que otros de sus compatriotas llegaron a nuestro país en busca de una oportunidad para trabajar y mejorar su situación económica. Por unos días Isnael y su esposa se  radicaron en Ambato y luego llegaron a Quevedo donde vivían junto a otros venezolanos.
En junio próximo Geraldine tenía previsto viajar a Venezuela para ir en busca de sus dos hijas y radicarse definitivamente, junto a Isnael, en Quevedo. 
El trabajo que él había conseguido en una hacienda bananera le permitía costear sus gastos y de su familia. El martes no había ido a laborar por lo que se quedó en casa. En la parte de abajo del inmueble funcionaba una barbería de un amigo de Isnael, también venezolano.
Él (Isnael) bajaba de su cuarto a la barbería   cuando llegó el comerciante de legumbres a cortarse el cabello. En ese momento aparecieron dos hombres en moto. Uno de ellos ingresó al establecimiento y le disparó al comerciante, identificado como Manuel Ordóñez. Se presume que Isnael,  al ver esta escena, intentó correr para ponerse a buen recaudo, pero fue disparado. El hecho ocurrió a las 13h45 del martes en el sector Agrilsa de la cooperativa 20 de Febrero.  Ayer el cuerpo del extranjero fue velado en  la cancha de la zona donde acostumbraba jugar futbol.
 
 
Al igual que otros de sus compatriotas llegaron a nuestro país en busca de una oportunidad para trabajar y mejorar su situación económica. Por unos días Isnael y su esposa se  radicaron en Ambato y luego llegaron a Quevedo donde vivían junto a otros venezolanos.
En junio próximo Geraldine tenía previsto viajar a Venezuela para ir en busca de sus dos hijas y radicarse definitivamente, junto a Isnael, en Quevedo. 
El trabajo que él había conseguido en una hacienda bananera le permitía costear sus gastos y de su familia. El martes no había ido a laborar por lo que se quedó en casa. En la parte de abajo del inmueble funcionaba una barbería de un amigo de Isnael, también venezolano.
Él (Isnael) bajaba de su cuarto a la barbería   cuando llegó el comerciante de legumbres a cortarse el cabello. En ese momento aparecieron dos hombres en moto. Uno de ellos ingresó al establecimiento y le disparó al comerciante, identificado como Manuel Ordóñez. Se presume que Isnael,  al ver esta escena, intentó correr para ponerse a buen recaudo, pero fue disparado. El hecho ocurrió a las 13h45 del martes en el sector Agrilsa de la cooperativa 20 de Febrero.  Ayer el cuerpo del extranjero fue velado en  la cancha de la zona donde acostumbraba jugar futbol.
 
Homenaje. A Isnael Tiamo le gustaba el fútbol y por ello formaba parte del equipo “Irán”. Junto a varios amigos del barrio participaba en un campeonato local. Ayer sus amigos vistieron el uniforme de Irán y le hicieron una ceremonia de despedida. Sobre el féretro del venezolano estaba la camisa que usó durante los encuentros deportivos donde jugaba como delantero.
“Era un gran amigo, bromista, colaborar, nunca tuvo problemas con nadie, por eso hoy le estamos rindiendo un homenaje”, dijo Armando Candelario amigo del fallecido.
Aferrada al féretro donde estaba el cuerpo de su esposo permanecía  Geraldine.
Las palabras de consuelo no calmaban el dolor e impotencia que sentía la venezolana quien viajaría a Quito trasladando el cuerpo del padre de sus dos hijas.
“Lo llevaremos a Quito, ahí permanecerá 15 días y luego será repatriado al estado de  Anzoátegui  donde será sepultado”, dijo la mujer quien clama por justicia por la muerte de su marido.
“El martes tuvo libre por lo que no fue a trabajar. Él justo bajaba del cuarto cuando empezó la balacera. En la peluquería estaba otro chico cortándole el cabello al señor que lo mataron, mi esposo salió corriendo y lo disparan por la espalda”, comentó la viuda. 
 
Desconsuelo.  Hasta una casa ubicada en la avenida 12 de Octubre, en el centro de Quevedo, fue llevado el cuerpo de Manuel Ordóñez. “Queremos que la Policía investigue por qué lo mataron. Nada nos lo devolverá con vida a Manuel, pero al menos exigimos que el culpable sea detenido”, dijo Jhonny Ordóñez hermano de “Mamelo”, como le decían cariñosamente al fallecido. “Mi ñaño estuvo detenido seis años por robo, pero cuando salió de la cárcel cambió, se dedicó a trabajar honradamente, por eso estamos seguro que su pasado no tiene relación con su muerte, existen otros motivos”, agregó Jhony . Su hermano será sepultado mañana en el cementerio general.
 
Seguridad . Camilo Sarabia, jefe policial del distrito Quevedo-Mocache, dijo que las primeras investigaciones apuntan a que se trataría de una posible venganza contra el comerciante.
A Isnael Tiamo le gustaba el fútbol y por ello formaba parte del equipo “Irán”. Junto a varios amigos del barrio participaba en un campeonato local. Ayer sus amigos vistieron el uniforme de Irán y le hicieron una ceremonia de despedida. Sobre el féretro del venezolano estaba la camisa que usó durante los encuentros deportivos donde jugaba como delantero.
“Era un gran amigo, bromista, colaborar, nunca tuvo problemas con nadie, por eso hoy le estamos rindiendo un homenaje”, dijo Armando Candelario amigo del fallecido.
Aferrada al féretro donde estaba el cuerpo de su esposo permanecía  Geraldine.
Las palabras de consuelo no calmaban el dolor e impotencia que sentía la venezolana quien viajaría a Quito trasladando el cuerpo del padre de sus dos hijas.
“Lo llevaremos a Quito, ahí permanecerá 15 días y luego será repatriado al estado de  Anzoátegui  donde será sepultado”, dijo la mujer quien clama por justicia por la muerte de su marido.
“El martes tuvo libre por lo que no fue a trabajar. Él justo bajaba del cuarto cuando empezó la balacera. En la peluquería estaba otro chico cortándole el cabello al señor que lo mataron, mi esposo salió corriendo y lo disparan por la espalda”, comentó la viuda. 
 
Desconsuelo.  Hasta una casa ubicada en la avenida 12 de Octubre, en el centro de Quevedo, fue llevado el cuerpo de Manuel Ordóñez. “Queremos que la Policía investigue por qué lo mataron. Nada nos lo devolverá con vida a Manuel, pero al menos exigimos que el culpable sea detenido”, dijo Jhonny Ordóñez hermano de “Mamelo”, como le decían cariñosamente al fallecido. “Mi ñaño estuvo detenido seis años por robo, pero cuando salió de la cárcel cambió, se dedicó a trabajar honradamente, por eso estamos seguro que su pasado no tiene relación con su muerte, existen otros motivos”, agregó Jhony . Su hermano será sepultado mañana en el cementerio general.
 
Seguridad . Camilo Sarabia, jefe policial del distrito Quevedo-Mocache, dijo que las primeras investigaciones apuntan a que se trataría de una posible venganza contra el comerciante.
Sarabia indicó que a pesar de la percepción de inseguridad que existe, Quevedo no es la ciudad más violenta según lo demuestran las estadísticas policiales. “En el 2010 se registraron 91 muertes violentas y en lo que va del año 14, la mayoría de los crímenes  han sido por problemas interpersonales y muchos de los fallecidos han tenido antecedentes penales”, señaló el comandante de la Policía asegurando que diariamente en Quevedo se realizan 123 operativos para contrarrestar hechos delictivos.