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El Empalme
Encuentro 18 años después

Tuvieron que pasar 18 años para que Darlin recibiera el abrazo de su padre por primera vez.

Domingo 14 Abril 2019 | 11:00

En el Registro Civil de Manta  (Manabí) Darlin, nervioso y emocionado, esperaba junto con sus progenitores el turno para ser cedulado con el apellido de su padre.

El joven tiene 18 años y vive en el barrio La Florita. Contó que experimentaba un sentimiento que no podía describir, porque siempre soñó con  conocer a su papá. También tener su apellido, porque en la cédula de ciudadanía solo aparecía con los apellidos de su madre. Desde ayer la cédula de Darlin registra los apellidos paterno y materno: Peña Herrera.
> Ubicación.   Su madre, Elizabeth Herrera, recordó que hace 19 años tuvo una relación amorosa con Santos Peña, oriundo de El Empalme (Guayas), cuando los dos trabajaban en un restaurante de Tulcán (Carchi).
Por cosas del destino, ella retornó a su tierra natal, Pichincha, de Manabí, donde luego de tres meses se enteró de que estaba embarazada.
“Cuando mi hijo tenía un año de edad, decidí viajar a Tulcán para buscar a su papá y contarle que tuvimos un hijo, pero nunca lo hallé. Solo conseguí una foto de él en el restaurante donde habíamos trabajado. Fue esa fotografía la que luego de 18 años me ayudó a encontrarlo”, dijo.
Elizabeth recordó que días antes del Carnaval este año viajó a Pichincha y tuvo como compañera de asiento a una señora con una niña.
Después de una larga conversación, le contó que fue madre soltera y que el padre de su hijo era de El Empalme y que nunca supo más de él.
Le dijo los nombres. La señora le señaló que frente a su casa vivía una familia con los mismos apellidos, y Elizabeth le mostró la fotografía. La compañera de viaje le dijo que lo conocía, le tomó una foto desde su celular y le  pidió un número telefónico para contactarse. “Mi alegría era inmensa, porque casi que había ubicado al padre de mi hijo. Lo primero que hice fue llamar a mi hijo para contarle que tal vez pronto conocería a su padre”, expresó.
> Reencuentro. A los ocho días de ese viaje, Elizabeth recibió la llamada de Santos Peña. Él le pidió que viajara hasta El Empalme y le dijo que la esperaba en la agencia del Banco Pichincha. “Le conté a mi actual esposo, quien me dijo que fuera y llevara a mi hijo, porque tenía derecho de conocer a su padre. Mi hijo y su padre primero se dieron un apretón de mano y luego terminaron con un abrazo. Luego fuimos a la casa de la abuela paterna de mi hijo, donde  toda la familia lo esperaba para conocerlo”, señaló Elizabeth.
Santos Peña dijo que nunca se imaginó que de esa relación hubiera un fruto. Recordó que cuando Elizabeth se fue a Manabí él viajó a Colombia, donde luego tuvo una nueva relación. Agregó que tenía cuatro hijos, pero que ahora que apareció Darlin son tres niñas y dos varones, todos adultos.
“Cuando me enteré de que tenía un hijo en Manta no lo dudé, porque el tiempo coincidía. Ahora quiero ser responsable con mi hijo dándole el apellido.  Y con el transcurrir del tiempo cultivar una relación de padre e hijo”, anotó.