Actualizado hace: 11 horas 1 minuto
Vinces
Piden más atención

Para los estudiantes que habitan en los recintos Primavera, Tropezón, La Vega y Palizada, de la parroquia Antonio Sotomayor; y Rosaura, perteneciente al Guayas, no es fácil salir desde sus viviendas hacia la unidad educativa Aguirre Abad.

Viernes 12 Octubre 2018 | 11:00

Por ejemplo, los alumnos de los recintos Tropezón y Primavera deben madrugar a las 05h30 para salir a pie o en moto hacia la vía principal, en San José, y tomar  el bus que les lleve hasta el recinto Bagatela. 

Otros menores deben ir a la escuela o colegio desde pequeños recintos hacia Bagatela pedaleando bicicleta largos kilómetros, lo que genera un riesgo permanente debido al mal estado en que se encuentra la carretera desde hace varios años. 
“La carretera está en mal estado, al igual que el puente al que hay que remendar permanentemente. Cuando el invierno llega, la dificultad para los niños es mayor”, comentó Rosendo Peralta, morador de Bagatela. 
Distancia. Son cinco kilómetros de carretera sin asfaltar desde el puente carrozable ubicado en el desvío a Rancho Grande. La carretera que conduce hacia ese sector (tres kilómetros aproximadamente)  también está en malas condiciones.
Entretanto, para ir hasta el recinto Rosaura, los estudiantes deben cruzar en canoas o una tarabita en invierno, mientras que en verano lo hacen en los puentes construidos a base de caña y madera que se levantan sobre el río Vinces.
“Los niños que viven en el recinto Palizada viajan en bus, se quedan en la vía y deben cruzar nadando o en canoa el río, situación muy peligrosa”, comentó Leonor Avilés, madre de familia de la zona.
El mal estado de las vías y la carencia de puentes en buen estado es lo que genera que las condiciones en que se transportan los estudiantes sean de riesgo.