Actualizado hace: 27 minutos
Quevedo-Buena Fe
Dejan dos menores en la orfandad

Darwin Vélez Vite, Edilia Loor Díaz, Ivonne Chico Velasco y Roque Vallejo Rigail, víctimas de un accidente de tránsito, tenían algo en común: viajaban en los carros nuevos que habían adquiridos en Guayaquil y Quito.

Martes 10 Julio 2018 | 11:00

Las dos parejas se chocaron de frente la tarde del domingo.

El percance vial ocurrió a 50 metros del puente de la represa Baba, en la vía Buena Fe-Santo Domingo.
Darwin y su esposa Edilia vivían en el norte de Quito (Pichincha). La noche del viernes viajaron hasta Guayaquil para adquirir el carro modelo Vitara en el que murieron, mientras que Ivonne y su esposo Roque (ambos de Guayaquil) abordaron un avión la mañana del viernes hasta Quito, también con la ilusión de adquirir un vehículo nuevo y visitar a sus familiares que residen en la capital.
Darwin y Edilia habían ahorrado desde hace varios meses para comprar un carro en el que pudieran movilizarse con facilidad junto a su hija de cinco años.
Días antes del accidente vendieron una moto e hicieron un préstamo para completar el dinero que necesitaban para adquirir el vehículo.
Darwin era de la parroquia  Wilfrido Loor, del cantón El Carmen (Manabí), y Edilia del recinto San Javier, ubicado en la parroquia La Guayas, de El Empalme (Guayas). Por cuestiones de trabajo ambos vivían en Quito; sin embargo, en su tiempo libre no dudaban en viajar para estar junto a sus seres queridos. La única hija del matrimonio se salvó gracias a su abuela materna. Una semana antes del accidente la fue a visitar a Quito y se la llevó de paseo a San Javier. 
Viaje sin retorno. Lenín Troya Díaz, hermano de Edilia, indicó que ella y su esposo viajaron el viernes a las 22h00 desde Quito hasta Guayaquil, ahí permanecieron hasta la mañana del domingo. A las 12h00 de ese mismo día llegaron en su nuevo carro al recinto empalmense. La alegría por la compra del vehículo la celebraron con un almuerzo familiar. 
“Le hice una sopita de carne, ella estaba muy contenta, cerca de las 14h00 se despidió de mí, tenían que regresar a Quito. La bebé  me la dejó para que pase unos días más conmigo, sino ella también fallecía”, contó sollozante Mariana Díaz, madre de Edilia.
José Loor, padre de la fallecida, no pudo contener las lágrimas al recordar los momentos que pasó con su hija. “Mija, vaya con Dios y la virgen”, fueron las últimas palabras que José le dijo a Edilia, mientras ella se despedía desde el interior del vehículo en el que quedó atrapada.
Manuel Vélez, padre de Darwin, extrañará las llamadas telefónicas que le hacía su hijo. “Ya no voy a tener quién me llame y se preocupe por mí”, dijo entre lágrimas; él y los familiares de Edilia se enteraron por redes sociales sobre del accidente.
“Ni mi hermana ni mi cuñado contestaban las llamabas que le hicimos durante el día domingo, mi madre empezó a presentir que algo malo había pasado. Un amigo me dijo del accidente. Antes de la medioanoche del domingo llamamos  al ECU-911, nos informaron sobre el choque, nos dieron las placas del carro y el nombre del chofer, era mi cuñado, ahí supimos que ambos habían muerto”, dijo Lenín, quien junto a sus familiares llegó la mañana de ayer a la morgue de Quevedo. 
La tarde de ayer los cadáveres fueron llevados al recinto San Javier. Para hoy tienen previsto sepultarlos en el cementerio de Buena Fe.
Los llevaron a Guayaquil. Pasado el mediodía de ayer los cuerpos de Roque Vallejo y su esposa, Ivonne, ambos de 53 años, fueron trasladados a Guayaquil. Lourdes Chico, hermana de la fallecida, la recordó como una mujer alegre y de buen corazón.
“Eran una pareja extraordinaria, vivían por su hijo, a quien anhelaban ver graduado de abogado”, comentó la familiar, asegurando que dos semanas antes del accidente su hermana y su cuñado habían vendido un vehículo modelo Vitara para adquirir un carro nuevo.
La mañana del viernes viajaron a Quito, donde compraron el carro marca Mazda y, luego de compartir con sus familiares en una reunión, el domingo emprendieron el viaje de retorno a Guayaquil. En el trayecto la muerte se les cruzó, ambos fallecieron en el hospital Sagrado Corazón de Jesús.
Aún consciente, pero adolorido, Roque llamó a uno de sus familiares y le contó sobre la tragedia. “Dijo que se sentía mal”, recordó Lourdes, quien llorando viajó a Guayaquil acompañando el traslado de sus allegados que hoy serán sepultados.