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Vinces
“Soplete” sobrevivió

Felipe Rivera, de 66 años, se levanta la camiseta y, sin rubor, descubre la enorme cicatriz que, verticalmente, se dibuja en su abdomen.

Lunes 11 Junio 2018 | 11:00

Esa marca le recuerda el año 1982, cuando una riña de bar y de tragos por poco le cuesta la vida.

Había recibido tres plomazos a quemarropa, dos le agujerearon el abdomen y uno se alojó en la columna. Este último pudo haberlo matado o dejarlo para siempre en una silla de ruedas, pero no, milagrosamente, sanó.
Permaneció tres meses en el hospital Luis Vernaza de Guayaquil.  
Hubo momentos que lloraba. El pensar que quedaría paralítico lo atormentaba. “Estaba ojeroso de la preocupación”, contó, indicando que para entonces sus piernas no “le respondían”, él no quería quedar postrado en una silla y ser un peso para su familia.
Cuatro meses después del incidente, sintió una “corriente” de sensibilidad en sus piernas. Fue un momento feliz. Para él, este proceso fue el de un niño aprendiendo a caminar.
Atropellado. “Soplete”, como lo conocen, se gana la vida realizando trámites en las entidades bancarias de Vinces.  Felipe cojea al caminar, pero no precisamente por los tres balazos de 1982.  En el 2014, cuando pedaleaba su bicicleta por el centro de la ciudad, fue embestido por una motocicleta. 
Recuerda que su cuerpo salió impulsado por el aire cayendo violentamente sobre la calzada. “Me salvé de milagro”, dice señalando su pierna izquierda que quedó fracturada, desde entonces su discapacidad se agravó. 
“Ahora cojeo más. Vivo con una bala en la columna y clavos en la pierna. Lo importante es que estoy vivo. Soy el resultado de esos dos milagros que me salvaron”, relató “Soplete”, quien gana uno o dos dólares por cada retiro o depósito que sus clientes le confían hacer en los bancos de la ciudad.