Actualizado hace: 2 horas 39 minutos
Medio Ambiente
Reforestar no es la medida suficiente para conservar los bosques

La reforestación sacia una función social a la que alude el experto de manera discreta, ya que genera empleos temporales.

Jueves 10 Mayo 2018 | 11:21

La reforestación, política centrada en repoblar hectáreas con árboles jóvenes, es una de las medidas más comunes; sin embargo, esta opción por sí sola no es suficiente para un correcto manejo forestal, afirmó el ingeniero agrónomo Sergio Madrid.

El director del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS) expuso que la falta de conocimiento de la clase política muchas veces lleva a la reforestación, cuyo significado es fundamentalmente estético pero no tan efectivo si se omiten aspectos como la restauración y un correcto plan de manejo.
"Los políticos se toman una fotografía junto al bosque como pensando 'Estoy contribuyendo con la madre tierra poniendo arbolitos'. Es todo una ficción, una simulación que no tiene nada que ver con el cuidado del medioambiente", aseveró el experto.
Esta labor, en algunos casos necesaria, parte de un "no conocimiento de las condiciones de un bosque", ya que el crecimiento de una área verde no solo puede estar basada "en metas cuantitativas".
Para Madrid, debe "plantearse una estrategia importante de restauración forestal, que tiene que tener elementos de planificación y, sobre todo, de compromiso social".
Hay que entender primero que en México la posesión de los bosques está segregada, siendo alrededor de 70 % de ellos propiedad de ejidos; otros, en cambio, corresponden a municipios, otros a entidades privadas e incluso algunos a estados enteros.
En cualquier caso, "el verdadero responsable de una reforestación debe ser el dueño de la tierra".
Cabe destacar también que el país tiene muchos territorios boscosos deteriorados por razones como incendios, desastres naturales o desgaste de suelo, entre otras, que necesitan atención que va más allá de la mera plantación de nuevos árboles.
La reforestación sacia una función social a la que alude el experto de manera discreta, ya que genera empleos temporales.
Los árboles se cultivan en viveros y se plantan, y los campesinos reciben una cantidad no muy alta de dinero que aceptan ya que "están necesitados de ese ingreso".
Sin embargo, esta remuneración ocasional deriva en más reforestaciones en el mismo lugar un tiempo después, ya que esos árboles no son mantenidos de manera correcta.
Esto se debe a que la retribución económica entregada a las comunidades en el momento de la reforestación no persiste después, por lo que no abarca una parte fundamental del proceso: el correcto mantenimiento de los bosques.
"Si no generas esas motivaciones para que la gente cuide esa reforestación, lo que pasa es que al año siguiente vuelves a reforestar", aseguró.
El experto insistió en que el compromiso de las comunidades locales "no se genera únicamente con empleo temporal o con una propina, sino que se genera con una planificación del manejo del territorio", involucrando a los que lo habitan.
Estas comunidades, los auténticos centinelas de los bosques mexicanos, deben obtener del Gobierno "capacidades de manejo sostenible del bosque".
Según el ingeniero, muchas comunidades en México, como es el caso de Nuevo San Juan, gracias a una comunión entre acciones gubernamentales, academia y organizaciones, han logrado que el bosque funcione y, además, tener empleos estables.
Estos lugares estaban preparados para ejecutar un plan de manejo correcto, que incluye entre otras cosas la protección contra incendios y la tala ilegal, así como el aprovechamiento sostenible de elementos como la madera y otros recursos como los hongos o la resina.
Por tanto, una restauración forestal, según concluyó Madrid, a diferencia de la reforestación por sí sola, es un conjunto de actividades que buscan recuperar las condiciones de las extensiones forestales y, además, lograr tenerlos en los correctos estados de paisaje, de captura de carbono, clima y suelo. EFE