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Tragedia
Dolor y duelo nacional por el asesinato de secuestrados en la frontera norte

Lo que era un secreto a voces fue confirmado por el presidente Lenín Moreno a las 10h52 de ayer. A los ecuatorianos nos quitaron tres más.

Sábado 14 Abril 2018 | 09:00

Luego de 18 días de incertidumbre,  Moreno aseguró que el periodista Javier Ortega, de 32 años; el fotógrafo Paúl Rivas, de 45, y el conductor Efraín Segarra, de 60, fueron asesinados.

El equipo periodístico fue secuestrado en la parroquia Mataje (Esmeraldas) el 26 de marzo pasado por un grupo de disidentes de las FARC al mando de Walter Patricio Arízala Vernaza, alias “Guacho”.
Antes del anuncio del primer mandatario, los paramilitares emitieron un comunicado en el que solicitaron la participación de organismos internacionales para una supuesta entrega de cuerpos de los tres ecuatorianos. 
En el mismo boletín, el Frente Oliver Sinisterra culpó del asesinato de los periodistas a los presidentes de Ecuador y Colombia, así como a los fiscales y ministros de Defensa de ambos países. Según el grupo de insurgentes, las operaciones militares de ambos Gobiernos los habrían presionado para asesinar.
“Con profundo pesar, lamento informar que se han cumplido las doce horas de plazo establecido, no hemos recibido pruebas de vida y lamentablemente tenemos información que confirma el asesinato de nuestros compatriotas”, reveló ayer Moreno.
Remarcó que “más allá de los esfuerzos que hemos realizado se ha confirmado que estos criminales parecería que nunca tuvieron la voluntad de entregarlos sanos y salvos y es muy probable, que lo único que hayan querido es ganar tiempo”, dijo.
El gobernante anunció, además, que se reanudaron las operaciones en la frontera con Colombia y ofreció una recompensa por quien llamó el “narcoterrorista, alias Guacho”, líder del grupo que secuestró y asesinó al equipo periodístico de El Comercio.
Moreno dijo que incluyeron al “narcoterrorista alias Guacho” en la lista de los “más buscados de Ecuador” y ofreció una recompensa de 230 mil dólares por información que conduzca a su captura en Ecuador o en Colombia. Inicialmente se había anunciado 100 mil dólares pero luego la recompensa subió.
Asimismo anunció una serie de medidas de seguridad, entre ellas la de declarar el área fronteriza con Colombia zona de seguridad, e incrementar los controles militares y policiales a fin de realizar “acciones coordinadas” en el área de la divisoria.
En paralelo, manifestó que se ha contactado con organismos internacionales como la Iglesia católica y la Cruz Roja Internacional a fin de “localizar y repatriar los cuerpos” de los ecuatorianos secuestrados.
Moreno también declaró cuatro días de luto nacional, que rigen desde ayer, por los tres periodistas asesinados así como por los cuatro militares que han sido víctimas de la violencia en la frontera.
 
>Operación. Luego de una reunión entre los ministros de Defensa y del Interior de Ecuador, César Navas y Patricio Zambrano, así como Luis Carlos Villegas, de la cartera de Defensa de Colombia,  se conoció que Colombia envió su contingente militar a la frontera con Ecuador.
Medios también confirmaron que las tropas de la Fuerza de Tarea Hércules de Colombia desplazó un número significativo de sus efectivos para capturar al grupo disidente de las FARC. 
El coronel Andrés Guzmán indicó que la idea es desplegar tres mil hombres, junto a las fuerzas militares ecuatorianas.
En Cotopaxi, personal del Ejército de Ecuador y una unidad especial de la Policía Nacional reforzaron la seguridad en la cárcel regional de Latacunga.
Dentro del centro de privación de libertad están cinco detenidos vinculados, al parecer, con alias “Guacho”.
Por su parte, la Asamblea Nacional suscribió ayer un acuerdo en el que condena el asesinato de los integrantes del equipo periodístico de El Comercio.
En el comunicado, que consta de 10 puntos, el Legislativo exhorta a las autoridades colombianas “a que actúen acorde con la trascendencia del momento y honren los acuerdos bilaterales vigentes”.
 
>Santos. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, calificó de “crimen atroz” el asesinato de los tres miembros del equipo periodístico y ofreció toda la colaboración que sea necesaria para “hacer caer” a los autores.
Asimismo el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) afirmó que recibió la solicitud tanto de las autoridades ecuatorianas y colombianas como de las familias y del grupo liderado por “Guacho” para facilitar una posible operación de recuperación de los restos mortales de los dos periodistas y el conductor ecuatorianos retenidos desde el pasado 26 de marzo”, informó el comité en un comunicado.