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Vinces
Una mujer incansable

Sus dedos curtidos por el tiempo desenvainaban frejoles cuando me acerqué a su puesto de legumbres con el propósito de seducirle. Sí, digo bien, seducirle para que me revele un poco de sus memorias en el oficio que la he visto ejercer desde que era yo apenas un niño.

Lunes 12 Marzo 2018 | 11:00

 Carmen Yánez Ibailz, oriunda de Latacunga (Cotopaxi), respondió a mi saludo con gesto amable. 

Esta mujer que ha dedicado 63 de sus 90 años de edad a la venta de legumbres en el callejón Pedro J. Medina, no argumentó objeciones a la hora de proponerle una entrevista. 
Llegó a Vinces hace más de 65 años, movida por su impulso emprendedor en tiempos de desdicha. 
Era madre soltera de seis niños. Recuerda que en época de finados, hace poco más de seis décadas, pernoctaba en las calles cercanas al cementerio vendiendo romero y flores.  
“No me da vergüenza decirlo, porque cuando pienso de dónde vengo y cómo trabajé para tener mis cosas y educar a mis hijos estando sola, me siento orgullosa de cada sacrificio que hice en la vida, por muy duro que este haya sido”, explicó la adulta mayor, mientras presumía con suma nobleza que en pocos días debe viajar a Guayaquil al acto de graduación en la Marina de uno de sus nietos.
Es que así como él, sus seis hijos culminaron sus estudios y hoy son profesionales gracias a su esfuerzo y trabajo. Ese es su mayor orgullo.
Curso.  Doña Carmen contó que sus 90 años no son excusa para sentirse cansada por los largos años de sacrificio, por lo contrario, hoy, a esta edad, trabajar es lo que le hace sentirse llena de energía y “joven como esa lechuga”, exclamó con una carcajada mientras sus dedos señalaban a la referida hortaliza.
Para Carmen las mujeres pueden salir adelante, porque son fuertes y luchan. “Yo nunca me quejé de mis penurias, trabajé duro, hasta durmiendo en la calle. Solo los que se rinden fracasan, yo no fracasé, porque mis hijos son profesionales de bien”, concluyó.