Actualizado hace: 3 horas
La Universidad de La Haya estrena baños unisex para las personas transgénero

Los estudiantes de la Universidad de Ciencias Aplicadas cuentan desde esta semana con baños unisex, que pueden ser utilizados tanto por hombres como por mujeres, para que las personas transgénero que no se vean obligadas a seleccionar aseos de uno u otro sexo.

Sábado 13 Enero 2018 | 10:25

"Son inodoros a los que puede ir cualquiera, independientemente de cómo se identifique el usuario", explicó hoy a Efe un portavoz de la institución académica, Bas Schrijver.

Los carteles de algunos inodoros ya existentes, que indicaban el género de las personas que podían utilizarlos, han sido sustituidos por pictogramas cuya mitad izquierda representa a una mujer con falda y la mitad derecha a un hombre con pantalones.
De los 240 aseos que se reparten a lo largo de sus cinco edificios 17 son ahora unisex, una cantidad "proporcional y suficiente" para que "quien lo necesite pueda utilizar un baño de género neutro", añadió Schrijver.
La medida ha sido recibida entre aceptación y sorpresa por parte de los alumnos del centro.
"Me parece una buena idea. Tampoco me importaría si un hombre utilizara el baño femenino en caso de que lo necesite", explicó a Efe la estudiante Lynn van Lier, que se mostró a favor de que la medida se extienda a otros edificios públicos.
"A mí tampoco me molestaría compartir baño con una mujer siempre y cuando haya espacio suficiente para todos", añadió su compañero de estudios, Nathan Pantjadarma.
"Es una buena idea. Si hay gente que se siente más cómoda utilizando aseos de ese tipo, ¿por qué no hacerlo?", dijo otra joven, Stella Naziris.
La Universidad de La Haya aseguró que había recibido "varias solicitudes" para introducir la medida, la cual encaja con "una tendencia social de inclusión" respecto a las personas transgénero, dijo Schrijver.
La institución educativa se suma así a otras holandesas que ya albergan aseos unisex en sus instalaciones, como el ayuntamiento de Amsterdam y Utrecht, el museo Stedelijk y algunas facultades de la Universidad de Leiden. EFE