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Jujan
Las delicias de las vías

Ellos están a diario en el vaivén de los buses. Los vendedores ambulantes de Jujan (Guayas) son parte del comercio y desarrollo de la localidad.

Miércoles 13 Septiembre 2017 | 10:00

 Conforman la asociación San Agustín, la cual tiene quince años de haberse fundado.

Uno de los 72 asociados es Kléber León, quien afirma no conocer más trabajo que este. León “camella” en las calles desde los ocho años de edad. En aquel tiempo lo hacía con su padre vendiendo mangos.
OFICIO.  El oriundo del recinto Puerto Canoa, de Jujan, ahora vende empanadas hornadas de pollo y queso, cuyo precio es de 75 centavos.
Aguas, pulpa de coco en tajadas, chuzos, entre otros productos ha vendido Kléber en sus 34 años de trabajo.
La parada de buses interprovinciales, ubicada en la avenida 16 de Febrero, es uno de los puntos de encuentro de los miembros de la Asociación San Agustín.
El otro sitio en donde se ve a estos comerciantes es el muro que está a unos metros de la Unidad de Control de Tránsito de Jujan.
A sus 28 años, David Barahona está montando su propia microempresa, gracias a su servicio ambulante. El jujanense tiene más de seis meses vendiendo botellas de medio litro con jugos de naranja, toronja y coco.
Cada uno de estos envases cuesta un dólar, comenta Barahona, quien tiene su propia máquina para sellar las botellas.
PELIGROS.  Las caídas, insultos y robos son parte de la rutina de los comerciantes. 
“Nos confunden con delincuentes injustamente”, señala Wellington Astudillo, de 30 años. 
Él vende tortas de choclos de sal y de dulce. Astudillo indica que esto se debe a ladrones disfrazados de ambulantes. 
Agrega que con el paso de los años el problema ha disminuido gracias al trabajo organizado que realizan como asociación.